- ESTRATEGIA ORGANIZACIONAL
Una estrategia organizacional es un plan que determina cómo
una empresa utilizará sus recursos para apoyar la infraestructura, la
producción, la comercialización y otras actividades comerciales.
La estrategia organizacional sirve de guía para que una
empresa pueda alcanzar sus objetivos y desarrollar planes estratégicos.
Esta estrategia está fuertemente vinculada con la estructura organizacional y
suele incluir evaluacionesdetalladas en las que se describe lo que la empresa
debe lograr.
Beneficios de una estrategia organizacional
El uso de una estrategia organizacional puede ayudar a tu
empresa a tener orientación y coherencia en sus acciones. Algunos de los
principales beneficios de tener una estrategia organizacional sólida son:
1. Establece la dirección y las prioridades
Una estrategia organizacional da a una empresa dirección y
coherencia, ayudando a encontrar a los mejores profesionales para cumplir con
los planes establecidos.
La estrategia organizacional define el éxito y muestra qué
actividades debes poner en primer lugar (y en segundo, y en tercero) para que
tu empresa avance hacia ese objetivo.
2. Alinea equipos y departamentos
Cuando se establece la estrategia organizacional, se da a
todos los empleados un objetivo común en el que apoyarse. Esto crea una
alineación dentro de los departamentos (horizontalmente) y en toda la
organización (verticalmente).
Cuando todo
el mundo entiende lo mismo, puede producirse una integración interfuncional con
transparencia e información que fluye libremente entre los departamentos,
evitando crear silos organizacionales.
3. Simplifica
la toma de decisiones
Las estrategias organizacionales ayudan a las empresas a
simplificar su proceso de toma de decisiones aclarando las mejores formas de
alcanzar sus objetivos.
Con una estrategia organizacional en marcha, puedes reducir el número de decisiones a las que tienes que enfrentarte y aclarar cuáles tienen más sentido en función de tus objetivos.
4. Permite
que tu empresa se adapte mejor
Tu estrategia
organizacional es el destino que sigue tu empresa. Si surgen problemas en el
camino, no te rindes por completo; te adaptas al cambio organizacional para seguir
avanzando hacia el objetivo final.
Características
de una estrategia organizacional
Ahora te
presentaremos 7 características de una estrategia organizacional eficaz:
- A largo plazo. Son de naturaleza a
largo plazo y sitúan a la organización en su entorno externo.
- Realistas. Una estrategia
organizacional debe ser realista y alcanzable en el contexto de sus
posibilidades.
- Medible. Todas las estrategias
organizacionales deben ser medibles. Decir que se quiere mejorar (un
objetivo cualitativo) está bien, pero hay que idear alguna forma de medir
cómo se está mejorando.
- Específicos. Cuando establezcas tu
estrategia organizacional, hazla lo más específica posible. Se trata de un
objetivo específico y medible en el que se puede trabajar.
- Limitada. Tu estrategia organizacional
no debe ser indefinida. Necesita una fecha límite. Este plazo dictará lo que
se hace y la rapidez con la que se hace.
- Exhaustiva. La estrategia
organizacional debe abarcar una amplia gama de actividades
organizacionales de acuerdo con todos los recursos disponibles.
- Coherencia. Dado que la estructura organizacional debe estar documentada en un plan estratégico que constituye los documentos principales de una organización, todas las decisiones de gestión deben ser coherentes con sus objetivos.
¿Qué es el
pensamiento estratégico?
Consiste en
una perspectiva que permite el procesamiento de información de manera
racional e intencional, enfocándose en el análisis de los elementos y las
variables, así como, el manejo óptimo de los recursos disponibles, que
consientan efectivamente, tanto el logro de los fines planeados, como la
búsqueda de soluciones a problemáticas específicas.
En la
práctica, el pensamiento estratégico implica una estrategia o un plan de acción
ordenado y encaminado hacia un objetivo notable. En sus orígenes, esta forma de
pensamiento fue usada en la guerra. Posteriormente, adquirió relevancia en el
mundo del marketing y los negocios. No obstante, como se mencionó
anteriormente, puede ser aplicado a todo tipo de fines.
Es importante
resaltar que el pensamiento estratégico y la planeación estratégica no
son lo mismo. El primero es una capacidad intelectual que se desarrolla a
lo largo del tiempo. Mientras que el segundo, se trata de la aplicación en la
práctica de dicha capacidad sobre una situación concreta.
¿Qué
caracteriza el pensamiento estratégico?
- El razonamiento estratégico no es algo teórico,
sino más bien un proceso que se va aprendiendo y fortaleciendo
practicando.
- Se orienta en la consecución de un propósito o
metas claramente establecidas. De no contar con ellas, cualquier
estrategia que se plantee no tendrá sentido.
- Se trata de un proceso que no alcanza los objetivos
con unas pocas acciones, ni tampoco de forma inmediata.
- Es imprescindible poseer la capacidad de
identificar la situación actual que se desea transformar, precisando qué
tan alejada se encuentra la meta que se desea lograr.
- Involucra la realización de predicciones sobre lo
que ocurrirá al llevar a cabo cada acción.
- Define la estructuración y el diseño de un plan de
acción que defina cómo llegar a los objetivos planteados.
- Es un procedimiento que se orienta a la eficacia y
la optimización de recursos de diversos tipos.
- En la práctica, las actividades realizadas implican
un seguimiento para cotejar lo que ocurre en realidad con lo que se había
previsto y planificado.
Fundamentos
del pensamiento estratégico
El
pensamiento estratégico no solo se aplica en los negocios, sino también en la
vida personal. Cualquiera puede aprender a pensar como un estratega y resolver
sus problemas con mayor eficacia.
Los
principios básicos del pensamiento estratégico son:
- Encontrar tendencias. La situación en el mundo es
cambiante, y hay ciertas pautas en estos cambios. Para estar a la altura
de los tiempos, hay que identificar las tendencias y tomar decisiones de
acuerdo con las previsiones probables. En la práctica, esto significa la
necesidad de estar al tanto de toda la información, así como de ampliar
continuamente sus horizontes.
- Cuestiones complejas. Para el estratega es
importante ser honesto consigo mismo. Es necesario hacerse todas esas
preguntas que resultan tan incómodas de responder por parte de personas ajenas.
¿Quién soy, qué quiero? ¿Por qué quiero esto? ¿Cómo me veo dentro de un
año? ¿En 5 años? ¿Qué me detiene? ¿En qué estoy perdiendo el tiempo?
- Comportamiento. El estilo del estratega es pasar de
lo general a lo particular. A la hora de procesar y presentar la
información, hay que atenerse a una estructura bien pensada.
- Tiempo de reflexión. El silencio favorece el pensar con claridad, lo que se vuelve una necesidad real para la planificación estratégica. La reflexión productiva y la resolución de conflictos intrapersonales requieren la máxima concentración. Aquellos que no se plantean el futuro tienden a quedarse en el mismo sitio.
- FORMULACIÓN DE LA ESTRATEGIA ORGANIZACIONAL
La
formulación de la estrategia organizacional es un proceso crucial que permite a
las organizaciones definir su dirección a largo plazo y establecer las acciones
necesarias para alcanzar sus objetivos. A continuación, se presentan los pasos
fundamentales en la formulación de una estrategia organizacional:
1. Análisis
del entorno
- Análisis Externo: Evaluar factores del entorno
que pueden afectar a la organización, como tendencias del mercado,
competencia, regulaciones y cambios tecnológicos. Herramientas como el
análisis PESTEL (Político, Económico, Social, Tecnológico, Ecológico y
Legal) pueden ser útiles.
- Análisis Interno: Revisar las capacidades,
recursos y competencias de la organización. Esto incluye un análisis de
fortalezas y debilidades a través de herramientas como el análisis FODA
(Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas).
2. Definición
de la Misión y Visión
- Misión: Declaración clara del propósito de la
organización, lo que hace y para quién lo hace.
- Visión: Una imagen del futuro deseada que la
organización aspira a alcanzar. Debe ser inspiradora y motivadora.
3. Establecimiento
de Objetivos Estratégicos
- Definir objetivos específicos, medibles,
alcanzables, relevantes y con un tiempo determinado (SMART) que la
organización desea alcanzar en el corto y largo plazo.
4. Desarrollo
de estrategias
- Estrategias Corporativas: Decidir en qué
mercados o negocios participar (diversificación, integración vertical,
etc.).
- Estrategias de Negocio: Determinar cómo
competir en un mercado específico (diferenciación, liderazgo en costos,
enfoque, etc.).
- Estrategias Funcionales: Planificar cómo cada
área funcional (marketing, recursos humanos, finanzas, operaciones)
apoyará la estrategia general.
5. Evaluación
y Selección de Estrategias
- Evaluar las diferentes opciones estratégicas en
función de su viabilidad, alineación con la misión y visión, y su
capacidad para cumplir con los objetivos establecidos.
- Seleccione la estrategia más adecuada para
maximizar las oportunidades y minimizar las amenazas.
6. Implementación
de la Estrategia
- Desarrollar un plan de acción detallado que incluya
los recursos necesarios, cronogramas y responsables.
- Análisis organizacional (FODA) o
(DOFA).
El análisis
DOFA es una herramienta de estudio que consiste en realizar una evaluación de
los factores fuertes y débiles que en su conjunto diagnostican la situación
interna de una organización. Es una herramienta sencilla que permite obtener
una perspectiva general de la situación estratégica de una organización
determinada. (Ponce, 2006)
El análisis
DOFA, también conocido como SWOT en inglés, es una metodología fundamental en
la planificación estratégica empresarial. Sirve para evaluar las Fortalezas,
Debilidades, Oportunidades y Amenazas de una organización. Este análisis no
solo es aplicable en el ámbito corporativo, sino también en proyectos
personales y sociales, proveyendo una visión clara para la toma de decisiones y
la formulación de estrategias.
El análisis DOFA permite elaborar una matriz que identifica unos factores internos y externos que intervienen en el desempeño de una empresa. Las variables internas son fortalezas y debilidades, las externas son oportunidades y amenazas. A continuación, explicamos en qué consiste cada una de las variables.
- Fortaleza: reúne elementos positivos de la organización, es decir, son esas capacidades o recursos especiales que la hacen fuerte ante otras empresas. Un aspecto para determinar las fortalezas de la organización consiste en establecer con claridad una visión, misión y objetivos precisos.
- Debilidades: se trata de factores negativos que tiene la empresa y generan una posición no favorable comparada con otras organizaciones. Se asocia con el faltante de recursos, con las habilidades no desarrolladas y con la falta de planeación, entre otras.
- Oportunidades: son factores positivos que resultan favorables y que al momento de ser identificados por la empresa pueden ser aprovechados. Un ejemplo de este factor es la exploración de nuevos mercados o la posibilidad de exportación.
- Amenazas: son situaciones generadas en el
entorno que ponen en riesgo a las organizaciones. Un ejemplo de este
factor es el ingreso de nuevos competidores al mercado, productos
importados y cambios de la oferta y demanda. (Vásquez, 2016)
El análisis
DOFA es fundamental para las organizaciones porque permite hacer un
diagnóstico del estado de la empresa. De esta forma podremos saber cómo está y
así tomar decisiones que permitan mejoras en la empresa y contribuyan a
la gestión empresarial. Este análisis se puede hacer de manera
general, por áreas o por procesos de la organización. Él proceso de compilación
y revisión de la información requiere de atención para que las estrategias
generadas sean exitosas para la empresa.




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